Mi nombre es Manuel Ortuño Arregui (1977) y soy profesor e investigador.

Licenciado en Historia (1999), licenciado en Humanidades (2002)  y doctor en Filología Latina (2017) por la Universidad de Alicante.

​Me dedico principalmente a la docencia en la etapa educativa de Secundaria en el área de las Letras y Humanidades en el Colegio Diocesano “Oratorio Festivo” de Novelda  (Alicante).  También imparto cursos relacionados con la Filología Clásica en el CEPOAT (Centro de Estudios del Próximo Oriente y Antigüedad Tardía) de la Universidad de Murcia.

Soy investigador colaborador en el Proyecto de investigación:Corpus Documentale Latinum Valencie de la Universidad de Alicante incorporado a IVITRA (Instituto Virtual Internacional de Traducción).

Por último, soy editor y director de la Revista de Educación: El Viaje de Eneas  ISSN 2341-1007 y colaboro de manera habitual en la sección de Filología clásica y medieval de la revista ArtyHum. Revista Digital de Artes y Humanidades ISSN 2341-4898.

En esta web se encuentra información sobre mi perfil académico y noticias sobre mi investigación, además de otros materiales varios.

INVESTIGACIÓN ACTUAL. 

El autor cristiano Lactancio emplea en su obra literaria vocablos  con un sentido cristiano. Todos estos términos se pueden analizar como diferentes préstamos y  vocablos desde un punto de vista lexicológico y semántico. Para ello estamos concretado qué son los cristianismos y hemos realizado la comparación de su uso con otros autores de la literatura latina cristiana como San Agustín. Hemos seguido como base  metodológica la escuela católica de Nimega, que diferenciaba entre cristianismos lexicológicos y semánticos. Después del análisis de diversos vocablos observamos que los neologismos que expresan nociones cristianas son mucho menos numerosos que los términos procedentes del latín común que se han cargado de un sentido cristiano. Seguramente, a modo de conclusión, muchos de los elementos de la lengua cristiana, incluyendo los propios de la lengua vulgar, están adquiridos en el siglo IV en la lengua literaria de las obras de Lactancio, el más cirenoniano que produjo el cristianismo.

 

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